El sueño de Maru (como siempre le llamaban sus amigos), había sido ser músico. Desde pequeño soñó con tener una batería, pero sus padres no podían comprársela porque no tenían suficiente dinero así que Maru no tenía otro remedio que ir a tocar a casa de Thorey, su mejor amiga desde que era un niñito.
Un triste día, su madre tuvo una fuerte discusión con su padre y ella, su hermana Otkatla de sólo 2 añitos y Markku tuvieron que irse a La Haya para vivir con una tía suya y huir de su padre. Allí empezó su carrera como batería, el mismo día que entró en la escuela de la Señorita Durtanoska, a quién siempre le estará agradecida por haberlo ayudado a cumplir su sueño y por hacer que su instalación en ese nuevo lugar fuese más fácil dándole unos nuevos amigos.
Y con ellos creció, y con ellos sigue. Jarko y Ruslana siempre habían sido como sus hermanos, por eso, el día que fueron todos a comprar los instrumentos, Jarko pudo adivinar lo que sentía Maru, y lo que más ilusión le hacía.
Nunca se había creído que llegase a ser un músico y menos en un grupo dónde otros muchachos dependiesen de él, pero gracias al apoyo de sus hermanos, sus otros amigos y compañeros y su hermana Otkatla, que desde que supo el sueño de su hermano mayor estuvo a su lado incondicionalmente, Markku empezó a creerse que su único sueño estaba haciéndose realidad. Y tenía que aprovecharlo al máximo.